sábado, 19 de diciembre de 2009

Capitulo 1

-Por dios hija mía- murmuró John Morrison al ver tendida sobre la cama a Anne y con el pie vendado- Estáis bien?

Los rostros preocupados de los demás le causaban mucha risa .

-De verdad, fue sólo un incidente pasajero- dijo ella sonriendo- además creo que el sujeto que intentó abusar de mí quedó peor que yo después de la contundente paliza que le brindo...

Ni siquiera sabía su nombre.

-Quien?- dijo el marqués- bueno no importa. Lo importante es que estas sana y salva aunque un poco cansada creo yo. Mejor será que duermas.

-Tío- dijo ella- lamento haberte hecho pasar tal angustia en el día de tu cumpleaños.

Su tío la miro con ternura mientras todos se ponían de pie y abandonaban la habitación.

-No importa querida, eso es lo de menos. Tu aquí eres lo más importante para mí.

Diciendo esto se encaminó hacia la puerta y se marchó.

Anne sintió que sus ojos pesaban y que su cuerpo mas adolorido que nunca comenzaba a adormecerse. Aún así no pudo quitar de su mente la clara imagen que guardaba. Y el aroma de aquél hombre. De aquel dios de la belleza. Dejó que su mente recordara todo los momentos vividos Aquella noche. Dejó que el sueño la guiara hacia el descanso.

Los criados estaban terminando de acomodar las últimas mesas cuando Anne bajó a desayunar. Tomó asiento en una mesa cercana a unos grandes ventanales, por los cuales la luz solar entraba a raudales. Una criada se acercó y lleno de leche caliente su taza. Después de haber comido varios trozos de pastel de fresas se levantó del asiento y se dedicó a recorrer la casa. Su vestido color rosa le asentaba muy bien aquel día.

Amarró su cabello con una cinta lila, dejando varios rizos sueltos alrededor de su rostro.

Paseó por los grandes pasillos de Randfield. Se preguntaba dónde podría estar su familia. Acarició lentamente cada una de las grandes columnas que se alzaban desde el suelo de mármol hasta el techo decorado con grandes vidrieras coloridas.

Mucha gente estaba hospedada en la casa de su tío. La residencia cada año en primavera se llenaba de gente que pasaba toda la temporada allí.

Los juegos y las grandes cenas eran el vicio de la sociedad inglesa, por lo tanto el marqués los saciaba nada menos que ofreciendo su Mansión. Anne sonreía al recordar los buenos momentos que había pasado en aquel lugar durante su niñez.

Era la pequeña consentida del marques de Hardwicke. Pasó gran parte de su vida allí. Cuando tenía diez años sus padres la llevaron a vivir a Dover en Kent a Moxon House la antigua residencia de los padres de Lady Morrison.

Allí en su casa, su vida había transcurrido tranquila, rodeada de libros y flores. La belleza de la Costa de Inglaterra era de lo que mas disfrutaba Anne en sus tiempos libres.

Se detuvo al llegar al parque en el cual muchas personas estaban tomando sol y jugando a los bolos sobre el césped. Vio a su madre y otras mujeres debajo de la gran arboleda tomando el té. Se dirigió hasta allí y tomó asiento junto al grupo.

-¿Cómo has amanecido hoy querida?- le pregunto su madre.

-Muy bien gracias- miró hacia el centro del parque buscando algo.

-Buscas algo hija- dijo Lady Benson- si quieres hablar con alguien solo tienes que decirlo. Yo en lo personal conozco a todas las personas que se hospedan aquí. He tenido el placer- se detuvo para tomar con un sorbo de té y luego prosiguió- como iba diciendo he tenido el placer de conocer en persona a cada uno de los que aquí se encuentran e incluso de bailar con ellos.

Lady Benson era conocida entre otras cosas por... bailar con todo el que se le cruzaba por delante.

- Querida... conoces al ser maravilloso que os salvó?- pregunto la Srta. Benson.- debe haber sido un verdadero héroe.

Anne sonrió suavemente.

-La verdad es que nunca lo había visto. – en esos momentos recordó su rostro oscuro y frío.- ni siquiera me dijo su nombre. Creo que no se hospeda aquí .

-Bueno eso habrá que averiguarlo ...- dijo poniéndose de pie La Srta. Benson mientras las demás damas la observaban- Srta. Morrison acompáñeme.

Ella obedeció y la siguió mientras ella caminaba entre las gente levantando un poco los pies para poder ver los rostros.

-Es ese de allí- decía cada un minuto- en serio... una lástima- decía cuando Anne negaba con la cabeza.

Charlotte Benson era la hija mayor del Matrimonio de Charles y Beatrice Benson.

Contaba con veinte años y con una innumerable lista de pretendientes. Todos rechazados por la falta de amor. Recorrieron durante toda la mañana el lugar y no hallaron rastro del misterioso caballero.

-Bueno- dijo Anne con resignación tomando asiento en el salón- no cabe ninguna duda de que no se encuentra aquí.

-Pareces muy triste por eso...- dijo Charlotte con picardía.

-No te rías de mi, por supuesto que estoy triste pero en el sentido de que no podré darle las gracias como es debido, por nada mas que eso. Creo que tienes una mente fugaz querida amiga- dijo sonriendo- ese hombre ya debe estar muy lejos de aquí. Debe haber tenido bastantes ocupaciones como para volver aquí y escuchar mis disculpas ¿ No crees?

Ella se sentó a su lado y alisó las arrugas de su vestido azul cobalto .

-Cuéntame más acerca de tu héroe. Dime que sentiste al ser tocada por él...

Los ojos de Anne brillaron al recordar todo lo acontecido.

-Bueno- respiró profundo y continuó- sus manos son... este... Son fuertes y grandes ,su mirada es fría como la de un ser que ha sufrido. Sus ojos son de un azul intenso y su mirada es penetrante , es como si pudiera leer tu mente y saber cada sentimiento... Es el hombre más alto que he visto en mi vida y el más poderoso. Su rostro es perfecto . Puedes imaginártelo?- pregunto.

-Se me hace imposible... jamás había escuchado una descripción así de una persona y menos de un hombre. Por dios. Ojala lo pueda conocer. Demonios! Por qué diablos no está aquí. Debería estar aquí.

Ambas rieron con entusiasmo.

-Anne... estoy segura que ese hombre no se ha podido olvidar tampoco de ti. Por muy pocos que hallan sido los momentos que pasaron juntos. Ojala el entusiasmo lo venza y llegue aquí de nuevo.

- El plazo se ha cumplido Morrison... Debes cumplir tu parte del trato.

John se paseaba de un lugar a otro con las manos empuñadas. Todo había resultado ser un fracaso. Estaba en la ruina. Ahora lo sabía con certeza. Toda su fortuna a la basura. Y en manos de un desgraciado ambicioso. Y la recompensa. El error mas grande de su vida , pero ya no había mas remedio que aceptar lo que se aprontaba.

- Está bien...pero no hay otra solución? Como verás ahora me resulta muy difícil cumplir el trato.

-Bueno si no lo haces te irás a la cárcel y lo sabes muy bien.

John sintió que le sudaban las manos. El aire de aquel lugar estaba cargado de tensión, de nerviosismo.

- Está bien. Cumpliré con mi parte del trato, pero debes dar tu palabra de que todo esto quedará en secreto.

-Te doy mi palabra – dijo el hombre pisando la colilla de cigarro que acababa de arrojar al piso y estrechando la mano con Sir John Morrison.

*******************************

El marqués caminaba de un lado a otro de su habitación. La ira lo consumía. Ahora entendía todo. Su sobrino se encontraba en la quiebra total. Pero había caído en la peor de las bajezas. Era algo que no podía tolerar. Tendría que pensar en algo rápidamente. No había mas tiempo que perder. Tendría que proteger a su sobrina por sobre todas las cosas. Tendría que conseguirle un marido rápidamente antes de que ella cayera en las manos de unos estafadores.

Salió de habitación rápidamente. De seguro los bailes ya habían comenzado y los salones ya estarían repletos de personas que se extrañarían e la tardanza del anfitrión .

Cuando llegó abajo se encontró de inmediato con Anne , quien lucía más radiante que nunca con una traje color esmeralda y unas cintas doradas que sujetaban su busto y adornaban con hermosos bordados la zona inferior de su vestido y de sus mangas.

Ella se acercó a él con rapidez .

-Tío! Esta noche luces hermoso- dijo haciendo un guiño- serás la envidia de todo los que se encuentran aquí.

Benjamin sonrió y caminó del brazo de su protegida hasta llegar al salón de baile. Numerosas parejas se movían con elegancia al ritmo de un vals.

Anne miraba hacia todas partes . No lo veía por ningún lado. Su madre se acercó a ella .

- No has recibido ninguna propuesta de baile aún?

Ella negó con la cabeza.

- Pero creo que tendré que inaugurar la velada oficialmente bailando con su señoría –dijo mirando a el marqués.

El le sonrió y la tomó de la mano conduciéndola hasta el centro del salón . Todas las personas alrededor de ellos se quedaron en silencio. Expectantes.

- Nick! – exclamó Alan Harker al ver a su amigo aparecer en la entrada de Randfield Park- al fin ,te estaba esperando.

El rostro del hombre era serio. Ambos entraron en el salón repleto de gente. En el centro había sólo una pareja moviéndose al ritmo de un vals. Al ser el más alto de fiesta podía ver a la perfección todo. Varias personas le abrieron paso con reverencias al verlo llegar. El marqués de Hardwicke como siempre inauguraba la velada con un vals. La dama que lo acompañaba no mostraba su rostro hacia el lugar en el que él estaba, pero parecía muy bella . Era tan pequeña que solamente alcanza un poco mas arriba del hombro del acompañante. Otros invitados importantes se sumaron a la pista. Nick observaba atentamente a la pareja principal. No pudo en ningún momento ver su rostro. El baile terminó y todos los invitados se separaron para continuar con la diversión. Los hombres se dirigieron a la sala de juegos , mientras que las damas prefirieron quedarse en el gran comedor sentadas en las mesas hablando de prendas nuevas o de maridos.

- Señor...- dijo Nick haciendo una reverencia ante el marqués- que gusto de verlo.

-Nicholas! Dios Santo como ha pasado el tiempo. Ven acá muchacho – dijo El Marqués abrazándolo- que gusto de tenerte en mi hogar. Espero que estés a gusto .

-Por supuesto- digo mostrando una de sus sonrisas fugaces- tuve que ir a la ciudad esta mañana, por asuntos personales y financieros. Pero ya me instalé en su hogar. Debo decir que esta mansión es preciosa.

-Gracias hijo. Ahora dime... todavía estás soltero?

Los que estaban allí rieron a carcajadas.

- Sí, así es. He tenido la oportunidad de conocer muchas mujeres, pero todas ambiciosas por mi apellido y mi título.

-¿ Qué otra cosa desean las mujeres?- dijo con ironía Alan Harker- de todas las que conozco no hay ninguna que no ambicione dinero, joyas, y títulos.

- Pues ya sería hora de que buscaras una esposa Nick. Es importante que tengas descendencia. Estás ya bordeando los treinta años y necesitas de alguien- dijo con tranquilidad el marqués observando el frío y serio rostro del Duque.

-No se preocupe por mi señoría, por el momento estoy bien solo- sonrió con diversión al decir esto.

Los ojos de Benjamin se encendieron repentinamente. Una idea maravillosa y una luz había nacido en su mente.

- Nicholas, sería tan amable de acompañarme a mi despacho?

-Por supuesto... – respondió el siguiendo al marqués.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Libro Nuevo!

Bueno,este es uno de mis últimos trabajitos,ya ue tengo bastantes pero no acabados.Aun no tiene un título y por eso es que quiero que a medida que ustedes vayan leyendo el libro piensen en un título para mi obra.
Bueno,sólo espero que les guste y a disfrutar.

Prologo

Los ojos radiantes de Anne se maravillaban con el encanto de Randfield Park.
El ligero movimiento del carruaje la hizo despertar del maravilloso ensueño en el cual se encontraba.
La oscuridad se cernía sobre el condado de Kent y las luces de la maravillosa mansión isabelina iluminaban su rostro. Era el cumpleaños numero cincuenta de su tío el marqués de Hardwicke, y el parque del recinto estaba lleno de relucientes carruajes y grandes señores.
-Es una lastima que Lady Moore no esté presente esta noche- la voz de Lady Morrison la hizo suspirar- es mi única compañía durante estas fiestas.
-No te quejes querida- dijo Sir John- para eso está Lady Dobson y sus charlas sobre buenas costumbres en el salón del té, los sublimes consejos de ella te distraerán y despejaran tu mente.
-No te burles de mi John . Sabes que detesto a Lady Eleonora Dobson. Desde que enviudó no hace mas que hablar acerca del comportamiento indecoroso de la sociedad moderna.
Anne esbozó una pequeña sonrisa. Las típicas conversaciones sociales le causaban migraña . Si había algo que odiaba eran las cátedras de Lady Dobson. Recordó la última ves que estuvo con ella en una celebración. Todo había sido un desastre. Había tomado una cantidad indeterminada de whisky irlandés y la pobre viuda había comenzado a ver en el rostro del reverendo Duncan a su fallecido esposo Sir Thomas Dobson.
-Madre ¿ Lady Moore volverá pronto de Francia?
-No lo sé- dijo frunciendo el ceño- lo único que ansío es que vuelva y me cuente acerca de las maravillas de aquel país. HACE AÑOS QUE no lo visito.
-Ya llegará el momento en que podamos ir- dijo John con moderada paciencia- dejadme encontrar un marido acertado para Anne y luego nos podremos marchar durante algunas temporadas a París.
-Oh señor Morrison , es usted un ángel.
La joven miró por la ventana. El carruaje se había detenido. La puerta se abrió . Un paje la ayudo a descender .
La muchedumbre avanzaba hacia el interior de la gran mansión. De seguro la fiesta daría mucho que hablar durante semanas.
-Anne tu adelántate – dijo su madre- nosotros nos quedaremos saludando a Los duques de Hudson.
Asintió con la cabeza y se fue abriendo paso entre la muchedumbre. Luego de varios minutos en los que tubo que forcejear contra otras personas logró entrar al salón principal. El lujo de esa noche la dejó anonadada. Jamás había visto Randfield Park con tal elegancia. Los tonos dorados y blancos del salón iluminaban su rostro. El recinto se encontraba lleno de gente . Desde el banquero hasta algunos parlamentarios y ministros estaban presentes aquella noche.
Anne se puso de puntillas para tratar de divisar a su tío o a algún familiar. Por fin pudo ver la singular cabellera gris y abundante del marqués. Corrió por el salón hasta llegar donde se encontraba. El hombre conversaba con el reverendo Duncan ,que le hablaba de la bendición que era cumplir otro año mas de vida y con tan buen aspecto. El reverendo se detuvo y le indico con la mano a su sobrina.
-Anne!- dijo el hombre envolviendo con sus fuertes brazos a la joven- que gusto de tenerte en mi celebración.
Le tomó las manos y la observó con deleite.
-Veo que estas cada día mas bella querida. Cualquier hombre se moriría por ser vuestro esposo.
Las mejillas de ella se encendieron de inmediato. No estaba acostumbrada a recibir tales halagos. En su tranquila vida en la costa de Kent , solamente conversaba con algunas de sus mas cercanas amigas, las cuales se habían marchado esa primavera a Francia junto con sus familias. Ella era la única que se había rehusado a viajar , pese a las innumerables ofertas de Lady Moore de acompañarla en su travesía.
Anne Morrison , la hija única del futuro marqués de Hardwicke Sir John Morrison y de Lady Margaret Lawson, era una de las jóvenes mas ricas del condado y la mas tierna e inteligente. Su carácter sumiso la hacía parecer una criatura frágil e inocente. Contaba con solo dieciocho años de edad. Su estatura era pequeña y su cuerpo ya formado le daba un aspecto de toda una mujer. Sus caderas se movían con gracia al caminar. Su cabello rizado y negro siempre recogido con orquillas moldeaban su rostro a la perfección. Sus ojos negros y su piel blanca la hacían parecer un verdadero ángel. Aunque muy pocos lo notaran.
Jamás en su vida había recibido una propuesta de matrimonio o de compromiso. Tampoco se hacía muchas expectativas al respecto.
Tomó asiento al lado de su tío. Pasó sus pequeños dedos por los bordados de plata de su vestido color turquesa. Un mechón de su cabello calló sobre su rostro. Las mesas estaban ya todas ocupadas. Se veía gente por todas partes. El salón se quedó en silencio mientras su tío alzaba una copa y se dirigía a la multitud que se preparaba para escucharlo atentamente.
-Queridos amigos y amigas aquí presentes. Estoy muy agradecido de que estén acompañándome en mi cumpleaños numero cincuenta. Es un placer tenerlos en mi humilde morada- cuando dijo esto la gente rió- espero que disfruten toda lo noche de esta celebración. Las salas de juegos estarán abiertas para las damas y los caballeros, y los demás salones de baile también. Están todos en su casa.
Después de decir esto los criados comenzaron a servir en cada una de las mesas abundantes platos de comida. La cena fue satisfactoria y llena de rizas. Durante la cual cada cierto tiempo personas se acercaban a felicitar al Marqués.
La cena terminó y Anne se puso de pie y se dirigió al salón de baile del brazo de su tío.
-Ves a alguien que te guste?- le preguntó a su sobrina- si ves algo me avisas para presentártelo.
-Tío Benjamin ... no pretendo casarme aún – murmuro con paciencia renovada- el amor no es algo que esté hecho para mí.
Cuando dijo su tío sonrió.
-Hija, todos estamos hechos para amar. Solamente tienes que esperar a que llegue el hombre indicado. Y yo te ayudaré en eso.
Anne arqueó una ceja con diversión.
-Pretendes hacer que alguien se enamore de mí acaso?
-Por supuesto!- exclamó- que otra crees que iba a hacer? Ponerte en una feria y esperar a que otros se dignen a mirarte? Por supuesto que no. Antes hay que actuar.
Se detuvieron y observaron el baile. Numerosas parejas se movían al compás de la danza.
-Tío... –la voz de Sir John lo sobresaltó- Felicidades- dijo abrazándolo.
-Gracias querido ¿ cómo han estado tus negocios?
-Muy bien gracias... las inversiones han resultado ser todo un éxito ...
Anne decidió excusarse y salir del lugar. Se sentía demasiado ahogada.
-Por supuesto querida, pero no te demores porque la fiesta va a continuar.
-Claro.
Se encamino hacia los grandes jardines de Randfield .El aire acariciaba su rostro suavemente.
Caminó hasta adentrarse en el gran laberinto que separaba la casa de un pequeño bosque. Solamente la tenue luz de la luna iluminaba su camino.
Desde pequeña conocía como llegar hasta el bosque y salir de allí. No le temía a la oscuridad que habitaba en el lugar. Las risas y los gritos se detuvieron y se dio cuenta de que ya se había adentrado lo bastante en aquel lugar.
De pronto sintió unos pasos detrás de ella. Se giró violentamente pero no pudo ver a nadie. Sus latidos estaban acelerados y sintió que un escalofrío la recorría desde la punta de sus pies hasta fundirse como hielo en sus entrañas.
-¿Quién está allí?- exclamó con voz temblorosa- muéstrese.
No hubo respuesta. Decidió volver a la fiesta. Comenzó a caminar lo mas deprisa que pudo. Comenzó a correr desesperadamente. De pronto sintió que unas manos la tomaban y la arrojaban al suelo.
-Soltadme!- exclamó mientras trataba de zafarse de las manos del desconocido.
-Tranquila preciosa- la voz de él era por completo llena de deseo- tranquila y no te haré daño.
-Ayuda!!- gritó ella con desesperación- que alguien me ayu...
La mano del hombre se posó con furia sobre su boca mientras trataba de levantar el vestido de Anne.
No dejaba de mover sus piernas con desenfreno tratando de defenderse. La fuerza del sujeto era brutal y ya no podía luchar contra él.
De pronto el hombre voló por los aires. Vio una gran figura abalanzándose sobre el sujeto y golpeándolo con fuerza. Ella lo único que podía sentir eran los gritos del hombre y los puños del otro.
Sentía su cuerpo adolorido contra el duro y frío suelo de mármol.
Los ruidos se detuvieron.
-Por favor... quien sea que esté allí ayúdeme...- murmuró con suavidad y desesperación.
Sintió que alguien se acercaba a ella rápidamente. Miró la gran figura que se acercaba a ella. Sintió que unas enormes manos envolvían su cintura y la ponían de pie nuevamente.
-¿Estáis bien?- preguntó el hombre envolviéndola con su casaca.
Anne se sorprendió ante tal gesto.
-Si creo que solamente me doblé el tobillo al caer al piso... pero todo está bien- cuando dijo esto levantó la vista y pudo ver el rostro más masculino y frío que conocía. Los rasgos de su desconocido salvador eran asombrosamente viriles. Y más si estaban marcados por la luz de la Luna.
-Vamos señorita sujétese de mí yo la llevaré de vuelta a la fiesta. No debería haber estado sola y en este lugar- la voz de él era seria mientras la cargaba en brazos y caminaba a toda prisa por el laberinto- esto se presta para que cualquier clase de sucio depravado se aproveche de una dama indefensa.
Su mandíbula se tensaba. Sus labios eran gruesos y bien formados. Su nariz fina imponía su presencia . Sus ojos azules resplandecían entre unas pestañas muy gruesas y crespas.
Anne sintió que el hombre respiraba agitadamente. Se aferró al él con fuerza temiendo caer aunque en su interior sabía que tal sujeto jamás la dejaría caer.
De pronto pudo ver las luces de la mansión frente a ella. Sintió nuevamente el piso bajo sus pies. Le dolía el tobillo al caminar así es que tubo que posar su mano sobre el brazo que le ofrecía aquel hombre.
-Está bien desde aquí puedo caminar – murmuró con voz enérgica –muchas gracias señor- dijo volteándose con dificultad. Cuando lo hizo se quedó aún mas asombrada al ver el rostro ahora bien iluminado de su salvador. Era la persona mas bella que conocía y parecía un verdadero Dios de bronce.
-Yo le comunicaré a alguien de su incidente para que acudan a ayudarla- dijo haciendo una reverencia y caminando hacia la fiesta.
Anne se quedó sin aire observando como se alejaba. Era un verdadero gigante. Movió su cabeza tratando de despejarse y se encaminó cojeando hacia el interior de una de las estancias vacías del lugar.

Estoy de vuelta

Hola a todas quienes visitan este blog.Primero que nada quiero expicar que por motivos de estudio tuve que estar ausente por bastante tiempo lo que también no me permitió hacer agunas modificaciones al sitio ni tampoco porder escribir mucho,pero ya el año ha terminado y estoy con muchas ganas de poder publicar aquí los trbajos que estoy haciendo con mucho cariño para todas las que disfrtan de la lectura romántica.
Ahora que estoy de vacaciones espero poder publicar diariamente y asi compartir con ustedes opiniones y también por supuesto sugerencias acerca de las novelas publicadas.
Un beso muy grande a todas
Mei

viernes, 12 de junio de 2009

Bienvenida

Bueno,primero que nada,les doy mi más cordial bieenvenida a este nuevo blog en el que espero que se animen a publicar aqui todos sus relatos románticos o incluso libros que los ire publicando por capítulos,además pueden ser parte de este blog publicando ustedes mismas sus relatos.
Como muchas saben,mi nombre es Mei y me encantan las novelas románticas de las que comncé a leer a los 13 años y desde alli no he parado.Incluso también he comnzado a escribir algunas historias que tengo en mente y es por eso que he creado este blog,con la idea de compartir con ustedes y de que ustedes tengan también un espacio para expresarse.
Espero que este blog se de todo su agrado y que si tienen algo que decir solo me la hagan saber por el blog o por el siguiente correo: mei_em_ling@yahoo.es
Un beso muy grande
Mei